TRES IMPORTANTES CELEBRACIONES DE LOS HIJOS DE DIOS, ÉXODO CAPITULO 23

ENSEÑANZA PRINCIPAL: saber  el porqué de estas celebraciones: la fiesta de los panes sin levadura, la fiesta de la siega y la fiesta de los tabernáculos;  y conocer su significado para nosotros, para el tiempo presente.

INTRODUCCIÓN:

Dios dio instrucciones muy precisas al pueblo de Israel, recién salido de la esclavitud de Egipto.  Algunas tenían como propósito celebrar y recordar su historia de liberación,  y dar honor y alabanza al que los pudo sacar del poder de un enemigo opresor, el faraón de Egipto, figura del enemigo mortal de la humanidad.

LA FIESTA DE LOS PANES SIN LEVADURA     Éxodo 23:15

Empezaba un día después de la Pascua;  consistía en comer panes sin levadura.  La levadura es considerada un hongo o bacteria que fermenta o descompone un producto natural.  Bíblicamente tiene una aplicación negativa, elemento contaminante, que influye desde adentro de la persona. Marcos 7:15 “Nada hay fuera del hombre que entre en él, que le pueda contaminar, pero lo que sale de él, eso es lo que contamina al hombre”. 1ra. Corintios 5: 8 “Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad.”

LA FIESTA DE LA SIEGA O DE LAS SEMANAS – PENTECOSTÉS     Éxodo 23:16

Se celebraba 7 semanas después de la Pascua o sea a los 50 días, en griego Pentekostos (50) y traducido al español es Pentecostés.  Era las primicias de la siega del trigo  y la traían a la casa de Jehová y era motivo de fiesta, de celebración. En el Nuevo testamento, llegado el día de pentecostés, hechos 2, aquellos primeros discípulos, primicias del evangelio de Jesucristo, fueron los primeros en recibir la visitación del Espíritu Santo.  Sus vidas cambiaron totalmente, según relatos del extraordinario libro de los Hechos, y con  ellos se propagó el evangelio de vida, el impacto que causaron repercute hasta nuestros días. El Espíritu del Señor sigue derramándose sobre los que son salvos

LA FIESTA DE LOS TABERNÁCULOS O ENRRAMADAS.   Levítico 23:34

Esta es otra fiesta solemne que debían celebrar, y que por su significado, vale la pena mencionar  Era para que nunca olvidaran por sus generaciones, que habitaron en “cabañas o tabernáculos” temporales, cuando  salieron de Egipto, sintiéndose libres.  La paz  y el descanso de la esclavitud junto con la esperanza de la Canaán, la tierra prometida, les animaban en su peregrinaje.

Para nosotros es un recordatorio de nuestra condición temporal, 2da. Corintios 5:1-2.  Buscamos una  mejor y eterna casa, no hecha de manos, es decir, no de esta creación, sino una que nos prometieron  Juan 14:2-3.

  APLICACIÓN

Como podemos ver, estas celebraciones tienen una secuencia bien ordenada que prefiguran la vida del hijo de Dios. Primero, la Pascua, donde hay sacrificio de un cordero que con su sangre cubrió a Israel del destructor, Segundo, los panes sin levadura, libre de contaminación, tercero, la fiesta de las semanas, ofreciendo las primicias, cuarto, fiesta de los tabernáculos, recordando nuestro  peregrinaje.  Hoy, 1ro. Cristo es el cordero Santo que quita el pecado nos limpia con su sangre y nos cubre del destructor, 2do. Buscando la santidad y pureza continuamente, apartándonos de las contaminaciones,  3ro. Siendo participantes del Espíritu Santo, como primicias de nuestra nueva vida en Cristo, 4to. Seguros de estar con nuestra mirada puesta en las cosas de arriba, desechando lo temporal pero anhelando estar en nuestra morada eterna con Jesús.

PARA MEMORIZAR:  “Por Tanto, celebremos la fiesta no con la  levadura vieja, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura de sinceridad y de verdad.” 1ª. Corintios 5:8